Inalcanzable. Mi todo se ha focalizado en él, en una palabra
suya, en su pelo revuelto, en su olor, en sus ojos mirándome como si le
importara lo que digo. En ver aparecer su mochila roja y blanca, bajar la mirada y saludar como si no me importara su presencia. Como si no
pasara cada día esperando eso, ese nada para él que lo es todo para mí. Qué importa
lo demás, realmente queda atrás cuando aparece en mis pensamientos. Carece de
sentido, ha sido un perder el tiempo, un sufrir absurdo y que, sin embargo, me
ha llevado a escribir y a descubrirme un poco a mí misma. Pero ahora eso queda
atrás, “solucionado” supongo en un arranque de madurez o en un despertar soñoliento
que ha ido llegando a mi interior sin darme cuenta mientras este era invadido
por él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario