Que existencia más vacía. Cuántos días por delante, sin nada
con que llenarlos, y luego vuelta otra vez a lo de siempre, a la muerte de los
exámenes, y pasará un año más, y todo seguirá igual. ¿Qué he hecho mal? ¿En qué
momento empecé a equivocarme, a hacer lo que no debía? O más bien, a hacer solo
lo que debía, pero que no me hace feliz, y ya no hay vuelta atrás, es que de
verdad que no sé cómo arreglarlo, es que parece imposible. Intentando encontrar
la normalidad de todo esto, pero es que no es lo normal. Y si para alguien es
así, no quiero que lo sea para mí. No tengo ni idea de qué hacer para
arreglarlo, o de qué hacer para olvidarlo, porque parece que no hay nada. La
vida me pasa por delante, y mientras la gente la disfruta, yo no hago más que
acercarme a la muerte. Aunque bueno, esto ya es como estar muerta. No lo
soporto. Qué ansiedad, qué desesperación, y a la vez que pasividad, porque esos
sentimientos solo pueden desembocar en romper algo, en gritar, pero no en una
solución real. Para eso no hago nada, y me resigno. Pero es que es tan difícil…
¿Cómo lo cambio? Por dios que alguien me ayude, yo no puedo más, no lo soporto,
no me soporto. Si yo solo quiero estar con gente de mi edad, y hacer lo que
hace la gente de mi edad, no pido ninguna de esas aspiraciones imposibles de
los adolescentes, solo lo que ellos ya tienen. Y ya no por ser normal, es que
es lo que quiero, lo tengo clarísimo, es lo que me apetece. Pues no. A perder
esta etapa de la vida. Necesito ayuda, puedo explicárselo a alguien, pero es
que así no voy a solucionar nada. Lo único que puedo seguir haciendo es esperar
a que pase esta agonía, que ya que no va a cambiar, por lo menos a ver si llega
el día en que lo pueda aceptar.
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