viernes, 29 de mayo de 2015

Más pensamientos de mayo de 2015



Ojalá quede algo de ti, yo sé que hubo algo en ti, así que es cierto en alguna forma. Aunque quizá solo sea en una abstracción lejana y elevada que se desvanece, en ese mundo de mariposas de papel que se prenden fuego y se queman al caer la noche. O más bien cae el día, no la noche. En ese lugar que fue pasto de las llamas, entre las cenizas. En ese páramo en el que fuimos algo, tú y yo, no felices, otra cosa. Allí al menos siempre será cierto.Volvamos el tiempo que te quede, a seguir escribiendo vesania por las paredes. Pero no me dejes sola con esto.
Nunca termines de perderte. No podría verte allí.

Más pensamientos de mayo de 2015



Queremos asegurarnos de vivir todos los dramas antes de elegir una comedia romántica.

Más pensamientos de mayo de 2015



Ahora lo pienso y no lo creo. Haberle dado lo mejor de mí a la peor persona que he conocido, a la que nunca podría valorarlo, a la que más injustificadamente quiero. Y te vi y no lo creí, verte y ver que seguías siendo exactamente tú, que el habla me hizo el favor de tomar mi conciencia y relevar al deseo de ver que sí, que eras tú, otra vez al inconsciente. Belleza cérea la tuya. Sonrisa tanto tiempo escondida la mía, que cuando se mostró no había nada más resplandeciente.
‘Volver es de débiles’, y volví, solo para comprobar que, frente a lo que dijera la razón, quizá los dos somos los débiles, no yo la tonta y tú, el loco.
Y anoche. Anoche la torre del reloj, la omnisciente, la siempre presente, dio la hora de nuevo. Sus campanas resultaron una hechizante canción de cuna para que el pueblo despertara, sí. Sus agujas señalaron al norte como el zodiaco tu suerte. Un año exacto paradas, maldito mecanismo del reloj, maldito encargo. Vacío temporal justo, perfecto. No más que dulce vacío en la mente de los habitantes de la villa, soñando que caían, deleitándose en la nada. Y un año después, como gas tóxico fuera de tiempo, de historia, deben despertar, prender fuego al candil y acudir a la danza que se celebrará en la plaza. Cuídate del pozo.
Apareces para preguntar por mí en la inconsciencia, regalándome un huequecito donde poder dormir entre tanta oscuridad. “Ahora aparezco de nuevo, me hago pasar por buena persona y vuelvo a ganarme tu confianza”, me atrevo a citarte.
Similar que no hay engaño para no decepcionar a quienes confiaron, que confían en ti, que no se es débil. Desconocimiento, y es mentira. Traidora, no sé si es peor serla a vosotros o a mí misma.
Apagad un rato la revolución, dejádmelo a mí. No podéis luchar contra quien no veis.

domingo, 10 de mayo de 2015

Más pensamientos de mayo de 2015

"Hay veces que el día ha ido bien, solo bien, pero ya es suficiente para no querer despertar". Esa era una reflexión que él solía tener en mente cuando iba a dormir, cuando estaba en el dulce momento, efímero, en el sientes que Morfeo ya ha entrado sigilosamente en tu habitación, para mecer tu cuerpo y hacerte perdonar por unas horas las jugadas del resto de los dioses. Y sin embargo, esa noche no era suficiente. El día que le esperaba era capaz de encerrarle a oscuras solo, sin permitir que nadie entrara para amenizarle la noche. El amanecer del día siguiente le quemaba como una enana roja que hubiera decidido hacer reales sus palabras, para instalarse en su pecho y quedarse con él. Quizás se había excedido. Quizás no era su corazón el que hablaba, ni tan siquiera su razón, quizá era solo la ignorancia, que a todos le puede. Pero ya estaba hecho, es como si realmente ya lo estuviera, él decidía y hacía, y probablemente eso era lo único que él, aquella noche, podía consentir hacerse con el poder. Era un hombre de palabra, importaba realmente poco qué versara sobre ella y quién la hubiera escrito. Palabras. Al final ellas nos mueven.

A la mañana siguiente, con la sensación de haber habitado en un limbo indeciso entre luces y sombras, se sentó en la cama y se estiró como cada día, porque aquel había decidido ser su día sin consultarle y él no sabía si debía estirarse, o no, tomarse un café o un cigarro o quién sabe qué, si tirarse por la ventana o abrirla y mirarla envidioso. Como no sabía, porque aquel que era su día se había hecho con el control, y no sabía como contentarle, decidió hacer lo de siempre. Al fin y al cabo, era otro día.

Abrió la ventana, invitó al viento y dejó que las cortinas le acariciaran, para finalmente despedirse de ellas.

La cafetera estaba tan sucia que él realmente creía que su café era único, porque tenía el sabor de todos los anteriores y no te permitía tomar un sorbo sin recordar de una bofetada a lo que sabían sus mañanas anteriores.

Encendió la televisión para recordarse que en realidad ya estamos muertos. Si alguna función cumplía en su vida era la de recordarle que todos los horrores del mundo se tornan rutina, con la desvirtuación de su significado que conlleva. Ya estamos muertos. La apagó.

"Matar por principios es nacer de nuevo", se lo hubiera tatuado si no hubiera sido tan revelador, tan sucio, tan poco elegante, en la soledad cantaba.

Ya se sentía culpable, de hecho, ya lo era.

Cogió las llaves de la mesilla, abrió la puerta y, tras un breve, levísimo titubeo, las arrojó de nuevo adentro y salió.






Al final la musica te cobra el placer, que acaricie la miel tus labios solo para después recordarte que realmente no es, que el drama murió y tú no lo conociste


No es tanto el miedo porque el tiempo pase rápido, sino por cerrar los ojos y que aún parezca un año atrás


Aquí la moraleja no llega, será que no es un cuento

sábado, 9 de mayo de 2015

Más pensamientos de mayo de 2015



Podría fácilmente entenderse como una derrota, pero eso sería demasiado cobarde, demasiado obvio. Puede que sea verdad que la vida es de los valientes, así que esto es mío. Démosle juego. Puedo hacerte creer que me conoces, puedo hacerte creer que sabes lo que pienso, que sabes lo que siento… yo me río, ya me dirás, en una carcajada, en una pesadilla, con una lágrima, que no puedes saberlo. Que no puedes saber nada. A la caza de músicas escondidas en las sombras, susurrando secretos.. Donde habitan las leyendas

Pensamientos de mayo de 2015



Ese punto en el que se pasa del pensamiento a la acción, cuando se transgrede el límite de la cordura para adentrarse en la locura. Cuando decides sucumbir a la abstracción, subir al cielo, quizá el infierno, y abandonar tu realidad, racionalidad. No quieres pensar. Redúceme los límites, quiero saltarlos ya. Déjame que te mire una vez más, este es un cuento sin final, parábola que no acabará. Como los sueños que no puedes recordar, te miro y pienso… recuerdo, ahora lo recuerdo de nuevo. Quizá algún día la compañía sea tan buena, que no tenga sentido hablar de romanticismo, o quizá simplemente la compañía algún día, vuelva a serlo.