Tal vez la vida consista en eso, en idealizar momento tras
momento de un pasado cuya realidad borró la necesidad de haberse sentido pieza
de algún lugar. Y si nunca ha habido un solo lugar, qué más da, la fugacidad
del ahora que es consciente de esto pasará a alguna imagen idealizada del
futuro, y su verdad se callará y permanecerá sumisa dejándole disfrutar de un
pasado que quizá en algún sueño se dio. Y mientras los trozos de papel
revolotean felizmente, ahí estará ella, aguardando pacientemente, recogiendo
los pedacitos del suelo y recomponiéndolos para unirlos a todos en una gran
torre invencible, que resiste frente a viento y marea, de papel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario