viernes, 27 de marzo de 2015
Más pensamientos de marzo de 2015
Podría tener el mundo bajo mis pies, y aun así no perdería de vista que no es mío. No sueñes, no vivas, no sepas nada. Quizás la única gracia de todo esto sea saber, que no lo puedes saber todo. Las vidas aburridas se inventan los problemas, yo nunca quise ser una de esas aburridas vidas. Yo quise problemas de verdad, y dejémoslo ahí. No sé realmente qué es esto que tengo ahora, no tengo nada, no sueño con nada, solo con ellos. Benditos problemas, ansiados errores. Llorar puede que sea lo único que realmente me mantiene unida al pasado. Quién sabe si las lágrimas que lloraste entonces, no sean las mismas que han vuelto a tus ojos ahora. “La energía no se crea ni se destruye, se transforma”. Ojalá las noches fueran para siempre, las bicis tuvieran tantas ruedas que, cuando quisieras acordar, hubieran dado la vuelta al mundo y te encontraras de nuevo en ese lugar, el de siempre, el que se repite y, sin embargo ahora, sin ti. Dicen también que… “nunca se tropieza dos veces con la misma piedra” y, en este presente, aquí y ahora, no podría resultar más cierto. Lo que no me dijeron nunca fue… “La piedra, si no esquiva, si no se destruye, tiene que estar aun ahí”, aunque quizás ahora se encuentre inserta en un camino humanamente alzado de guijarros perfectamente cuadrados. Quizás tu piedra ya no es más tu piedra, sino piedra. Aun así, si se puede aun confundir al “litronista” del saxofonista que besa enamorado a su amada que se va, buscando libertad, expansión, soledad. Si aun el Sol tiene insomnio, la Luna sueño. Si, aun, la música necesita del viento para danzar entre las notas. Si aun queda alguien perdido en el caos primigenio de selvas indómitas y lluvias sin remedio, sin esperar ser rescatado. Si aun queda alguien..
domingo, 8 de marzo de 2015
Más pensamientos de marzo de 2015
Enredaderas.
Recuerdo el viento contándome el final.
Recuerdo a las piedras, eran ajenas.
Recuerdo el agua, de catártico y las palabras, con fecha.
Recuerdo un beso que fue un beso, y la envidia de todos los
demás.
Recuerdo secretos escurridizos marchando por la puerta de
atrás.
Recuerdo la vesania dándome el beso de buenos días.
Recuerdo libros de vainilla, canciones de metal.
Recuerdo el enroque, el jaque mate, y ahora, el sub sua.
Recuerdo las cartas tiradas al suelo, las rojas boca arriba
y, las negras, más allá.
Recuerdo soñar.
Recuerdo reír, de verdad.
Recuerdo la magia, el amor, la soledad.
Recuerdo el humo, el fuego, el caos.
Las mentiras, el final.
Recuerdo los motivos, son sólo míos.
Lo recuerdo todo, lo tengo todo. Nunca se irá.
Pensamientos de marzo de 2015
Hay veces que no es necesario dar tantas vueltas y rodeos, que la realidad es demasiado simple y, seguramente por eso, demasiado impronunciable. No hay matices de consuelo ni finales felices que señalen un cambio, porque no lo hay. Solo que te sientes sola, solo. Una mañana, al despertar, te descubres manchas de tintas y ves que te tatuaron sub sua mientras dormías. Intangible realidad a la que te acercas, alumbrando tu dedo, deseando escapar de tu farsa. Te acercas pero, al ritmo de un latido, se te escapa. No sueñes con finales felices. No creas que alguna vez te has podido encontrar en la calle dos veces con el mismo desconocido, no hay probabilidad, siendo tú, no lo sabrías. Se te escapan las maravillosas casualidades.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)